El gran líder es el que tiene preguntas y no las respuestas

En un mundo tan complejo, los líderes no son los que tienen las respuestas sino los que tienen las buenas preguntas y generan un escenario adecuado para aprovechar la inteligencia colaborativa.

Esta formulación es mi resumen tras la mesa redonda titulada “Conectando con la Inteligencia colectiva en la Organización” en la Deusto Business School del pasado 17 de junio, a la que he tenido el placer de asistir a y de la que quiero compartir mis notas y alguna reflexión con el lector.El lider es quien tienen las preguntas_melioora

De la intervención de Pilar Jericó me quedo con su afirmación de que la seguridad es fuente de infelicidad ya que queremos conseguir algo que ya no existe. También comentó su viaje a Silicon Valley y cómo en las empresas de allí no hay “mandados” sino que exigen un alto grado de responsabilidad a los profesionales y que en un estudio interno en Google, las dos cualidades más importantes para sus líderes eran ser coach interno y empoderar a sus colaboradores. De este tema, hay más información en la ponencia de Mireia Vidal, Head of HR International en Google en el IV Congreso Internacional de Coaching Ejecutivo de AECOP. Y su resumen fue que los tres ejes de actuación de las empresas de éxito allí son: libertad, responsabilidad y liderazgo positivo.

Jesús María Iturrioz afirmó que las empresas punteras sueñan con resultados, con fans en vez de clientes, con equipos con alto compromiso, y con liderazgo transformacional. Los cambios del siglo XXI fuerzan cambios en empresas: distinta forma vender, cambios en los equipos y cambio en manera de liderar (transformacional, positivo). La transformación de la organización pasa por transformar a las personas. Ya pasó el tiempo del liderazgo de empujar y ahora hace falta desarrollar. Estamos ante un cambio abrupto para todos. Y la gran pregunta es ¿qué cambio yo para que cambien los demás?.

José Cabrera opinó que un futuro disruptivo exige explotar las certezas y, a la vez, explorar las incertidumbres. Estamos en una sociedad incierta, volátil y compleja y son tiempos para cuestionar. Los líderes no tienen las respuestas. Hay que tener las preguntas para conseguir respuestas colectivas. Las tecnologías sociales desintermedian la gestión tradicional y la jerarquía no es el modelo que necesita una sociedad hiper-conectada. El orden en las redes sociales es la Redarquía, con nuevos valores. Hay que ejecutar y tener resultados y a la vez explorar nuevos modelos y eso exige la coexistencia de estructuras jerárquicas con estructuras redárquicas. ¿Cómo mantenerse competitivo en la incertidumbre? Eso exige profesionales duales con enfoque a la tecnología y al negocio.

Leticia Soberón planteó el tema la Inteligencia Colectiva, disciplina que se está desarrollando para responder a preguntas cotidianas a las que ahora es imposible acceder a toda la información existente para actuar con buena información. La idea es poder aprovechar la inteligencia colectiva para responder a preguntas como abro una delegación o no. La Inteligencia colectiva aprovecha la colaboración para un mundo sostenible y la podemos definir como el conocimiento común en las redes para un propósito. La IC no debilita el poder del líder. Referencia un proyecto Innovation Center for Colaborative Intelligence con espacios de deliberación sobre ella. Estos trabajos apuntan a poder tener una plantilla para cada cada deliberación. En esa plantilla se agrega todo el conocimiento de la empresa en la red y se votan argumentos, hay ordenación de opciones, etc. Hay que inventar mecanismos de inteligencia colaborativa.

José María Gasalla cerró las intervenciones diciendo que no nos resulta fácil cuestionarnos por velocidad y vagancia mental, aunque el paradigma de las familias ha cambiado mucho en los últimos 50 años. También comentó que en las empresas siguen sin contar con las personas: las personas en las empresas son recursos. El lenguaje crea realidades y los recursos no se comprometen. Señaló también la creación de una burbuja del emprendedurismo, cuando en España no hay cultura de riesgo. La tecnología puede ayudar. Estamos en una economía de las relaciones y el capital relacional es muy importante para las organizaciones. Los curriculum vietae cada vez valen menos porque hablan del pasado y solo hablan de hechos. Habrá que inventar un CV 360º.

En el debate posterior hubo bastantes intervenciones de interés, en las que se opinó que los niños de 0 a 6 años no debían de tener nada de tecnología porque se les anula neurobiológicamente, que los líderes, si quieren serlo y se postulan, no sirven. Se lamentó el peso negativo de la palabra fracaso en nuestra cultura, cuando no es más que un intento fallido del que se aprende. Se habló de una realidad VUCA (volátil, incierta, compleja y ambigua). Y acabó el debate con una pregunta que planteó Leticia y generó posturas contrapuestas:¿Quién pidió existir?. Ella afirmó que el primer acto de libertad es aceptarnos o no aceptarnos y vivir en conflicto para siempre. Asumir el ser. Gasalla, por el contrario está en contra del concepto de ser como cualidad esencial y habla de “ir siendo”, algo activo y cambiante, no de ser.

 

 

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